La liberación bajo medidas cautelares de Flor "N", mujer de 77 años acusada del asesinato de la perrita Moni en Ciudad Jardín, Coyoacán, ha desatado una ola de indignación entre vecinos y activistas defensores de los derechos animales. Tras la resolución judicial del 7 de marzo de 2026, que otorgó una suspensión provisional considerando su edad y estado de salud, se convocó una movilización pacífica para el sábado 14 de marzo con el fin de exigir justicia y políticas más estrictas contra el maltrato animal en la demarcación.
El caso se originó el 27 de mayo de 2025, cuando Esmeralda Yarce, dueña de Moni —una perrita de 16 años con discapacidades visuales y auditivas—, denunció su desaparición. Tras una búsqueda comunitaria, recibió una denuncia anónima que vinculaba a Flor "N" con el secuestro del animal. Videos mostraron a la mujer ingresando a su vivienda con la perrita atada del cuello. Vecinos afirmaron posteriormente que Moni fue enterrada en un jardín comunitario y denunciaron que la acusada habría cometido múltiples actos de crueldad animal durante más de dos décadas.
Tras la formalización de la denuncia, Flor "N" fue detenida y procesada. Aunque reconoció responsabilidad y acordó pagar la reparación del daño, así como someterse a evaluaciones psicológicas y firmar periódicamente ante autoridades, su liberación generó rechazo inmediato. A la salida del juzgado, fue confrontada por manifestantes que le reclamaron no solo la muerte de Moni, sino otros presuntos crímenes contra animales. "Nunca vas a poder descansar. No sabes cuánto dolor nos hiciste", expresó una de las asistentes, cuyas palabras se volvieron virales en redes sociales.
La movilización del 14 de marzo busca no solo honrar la memoria de Moni, sino también impulsar reformas locales en materia de protección animal. Organizaciones civiles y ciudadanos han advertido que mantendrán vigilancia sobre las autoridades y exigirán rendición de cuentas en futuros casos. El caso ha reavivado el debate sobre la efectividad de las sanciones penales en delitos contra animales y la necesidad de fortalecer los marcos legales en la Ciudad de México.