La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, anunció una reforma a la Constitución local con el fin de blindar el gasto social y priorizar la atención a la primera infancia, especialmente a niñas y niños de entre 0 y 3 años de edad. La medida busca garantizar derechos desde los primeros años de vida mediante apoyos económicos directos y la creación de un sistema integral de educación inicial.
Durante una conferencia de prensa, Brugada destacó que la iniciativa constitucional establecerá que el gasto social no podrá ser menor, en términos reales, al del año anterior, con el objetivo de evitar retrocesos en políticas públicas. "La única forma de lograr esto a nivel constitucional es blindar el gasto público social", afirmó, al subrayar que los primeros mil días de vida son cruciales para el desarrollo cognitivo y emocional.
Como parte de la estrategia, se proyecta la construcción de 300 Centros de Cuidado y Desarrollo Infantil en la capital, que ofrecerán atención digna y oportuna a los más pequeños. Asimismo, se fortalecerá la formación de educadores y se destinará presupuesto suficiente para sostener un sistema de educación inicial de calidad.
Para 2026, el gobierno capitalino invertirá 13 mil millones de pesos en programas sociales, el doble del monto anterior, beneficiando a cerca de 2.5 millones de personas. Esta inversión permitirá ampliar la cobertura de transferencias directas, incorporando a más de 1.3 millones de nuevos beneficiarios desde el inicio de la administración.
Brugada señaló que la reforma también busca posicionar a la primera infancia como eje central de la política social, un sector históricamente olvidado. "Queremos que ningún niño o niña nazca en pobreza; que la primera infancia nunca más sea la primera desigualdad", sostuvo.
Entre las metas de largo plazo destaca que, para 2030, el 70% de las familias en la CDMX cuenten con al menos un programa de apoyo social. La estrategia forma parte de un modelo integral de bienestar que acompaña a las personas desde el embarazo hasta la vejez, a través del Sistema Público de Cuidados y diversas políticas sociales.
El gobierno capitalino aspira a construir "la red de bienestar más grande del mundo a nivel subnacional" y avanzar hacia una ciudad con menor desigualdad, con el objetivo final de superar la pobreza extrema, empezando por la infancia.