Un equipo de arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) descubrió un depósito ritual de más de dos mil años de antigüedad en la localidad de Yaxché de Peón, en el municipio de Ucú, Yucatán. El hallazgo, realizado el 21 de enero de 2026, forma parte del Proyecto de Salvamento Arqueológico del Libramiento Ferroviario Multimodal Mérida–Progreso (Frente 1), vinculado al Tren Maya, y aporta nuevos datos sobre el pensamiento simbólico, la organización social y las prácticas rituales de las comunidades mayas del periodo Preclásico Medio/Tardío.
Las labores del proyecto comenzaron en junio de 2025 y se prevé que concluyan a mediados de 2026. El trabajo está dirigido por el arqueólogo Manuel Pérez Rivas, con la participación de Ricardo Antorcha Pedemonte, jefe de campo del Frente 1, y Luis Ángel Hernández Libreros, arqueólogo encargado de la excavación. La coordinadora del proyecto, Susana Echeverría Castillo, destacó que los hallazgos permiten comprender cómo se consagraban los espacios comunitarios en la cosmovisión maya.
El depósito fue localizado bajo el relleno constructivo de la parte norte de una estructura rectangular denominada Monumento TC_17294, de 14 metros por 10.8 metros y 0.45 metros de altura. La edificación, construida en un solo momento y sin estructuras habitacionales superpuestas, presenta acceso desde todos sus lados, lo que sugiere que funcionaba como un espacio semipúblico destinado a asambleas o ceremonias, fortaleciendo la cohesión social de la comunidad.
En el primer contexto ritual, a 1.10 metros de profundidad, se halló una vasija fragmentada con forma de calabaza, asociada en la cosmovisión mesoamericana con la fertilidad y el sustento agrícola. Junto a ella, en un abrigo natural de la roca madre de 1.10 metros por 0.50 metros, se encontraron restos óseos —posiblemente de venado—, fragmentos cerámicos y un fragmento de caracol marino. Estos elementos indican que el uso de cavidades naturales como ofrendas formaba parte de una práctica ritual que vinculaba el mundo terrenal con el inframundo.
Un segundo contexto ritual, ubicado un metro al oeste, reveló una amplia variedad de cerámica del mismo periodo, más restos de venado y una cuenta circular de piedra caliza. La presencia de estos materiales sugiere que la construcción ocurrió en un periodo de abundancia alimentaria y bienestar comunitario. Además, refuerza la hipótesis de que el lugar fue consagrado antes de su edificación como parte de un acto fundacional.
La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, resaltó la importancia del hallazgo: “Cada descubrimiento arqueológico nos permite comprender mejor la profundidad histórica de las culturas que dieron forma a nuestro territorio. Este contexto ritual aporta nuevas claves sobre la organización comunitaria, el pensamiento simbólico y la relación entre espacio, fertilidad y sustento en el mundo maya temprano”.
El hallazgo en Yaxché de Peón contribuye significativamente al conocimiento del uso del espacio y las actividades que definieron la identidad de los conjuntos arquitectónicos tempranos en la región maya, evidenciando la complejidad sociopolítica y simbólica de estas sociedades.