Más de 2.3 millones de personas afiliadas al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) viven actualmente con algún grado de enfermedad renal, según datos oficiales del organismo. De este grupo, 85 mil ya requieren terapias sustitutivas como diálisis o hemodiálisis, lo que evidencia un creciente reto para el sistema de salud pública en México. En el marco del Día Mundial del Riñón, celebrado el 12 de marzo, el IMSS intensifica sus campañas de sensibilización y detección temprana ante una enfermedad que, en sus fases iniciales, suele ser asintomática.
“Las primeras etapas son asintomáticas, por lo que muchas personas desconocen que presentan daño en los riñones”, advirtió el doctor Juan José Salazar González, especialista del IMSS. Esta ausencia de síntomas dificulta el diagnóstico oportuno y permite que la enfermedad progrese hasta etapas avanzadas, donde los síntomas como cansancio persistente, hinchazón en extremidades, alteraciones en la orina, anemia o comezón en la piel ya indican un daño renal significativo.
Las principales causas de enfermedad renal en México son la diabetes y la hipertensión arterial, seguidas por la obesidad, antecedentes familiares, consumo excesivo de bebidas azucaradas y la automedicación con analgésicos, antiinflamatorios o ciertos antibióticos. Estos factores, si no se controlan, incrementan drásticamente el riesgo de deterioro renal.
El IMSS realiza pruebas de detección temprana, como la medición de creatinina en sangre y análisis de orina para detectar proteínas, con el fin de evaluar la función renal antes de que se presenten complicaciones irreversibles. Además, impulsa programas como PrevenIMSS y los Centros de Atención a la Diabetes (CADIMSS), donde equipos multidisciplinarios brindan atención integral y vigilancia continua para prevenir complicaciones renales.
Para proteger la salud renal, el IMSS recomienda mantener una dieta equilibrada baja en ultraprocesados, grasas y harinas refinadas, rica en frutas y verduras, beber suficiente agua, realizar actividad física regular, evitar la automedicación y acudir a chequeos médicos periódicos. Las personas con diabetes o hipertensión deben intensificar su seguimiento clínico.
En etapas avanzadas, el IMSS ofrece diversas opciones terapéuticas, incluyendo diálisis peritoneal, hemodiálisis y trasplante renal, siendo este último la mejor alternativa para quienes enfrentan insuficiencia renal terminal. El lema de este año, “Salud renal para todos. Cuidando a la gente y protegiendo el planeta”, refuerza la necesidad de conciencia colectiva y acción preventiva.
La enfermedad renal crónica podría convertirse en la quinta causa de muerte mundial hacia 2040, según proyecciones. Ante este escenario, los especialistas del IMSS llaman a adoptar hábitos saludables, evitar la automedicación y acudir regularmente al médico como medidas clave para reducir el impacto de esta condición en la población mexicana.