El Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Morena anunció su respaldo al denominado "Plan B" de reforma electoral presentado por la presidenta Claudia Sheinbaum, cuyo eje central es eliminar los altos costos y privilegios de la burocracia electoral. En un desplegado firmado por Luisa María Alcalde, Carolina Rangel y Andrés Manuel López Beltrán, la dirigencia nacional afirmó que esta propuesta responde al "mandato popular" y profundiza los objetivos de la Cuarta Transformación.
"Hemos trabajado para acabar con el régimen de corrupción que durante décadas imperó en el país. Somos conscientes de la excesiva cantidad de recursos públicos que se destinaba al aparato burocrático en un país con enormes necesidades sociales", señaló el CEN morenista.
Entre las medidas centrales del plan destacan la imposición de topes máximos a los presupuestos de los congresos locales y del Senado, con el fin de redirigir esos recursos hacia servicios municipales esenciales como agua potable, alumbrado público, bacheo y drenaje. Asimismo, se propone limitar el número de regidoras y regidores en los ayuntamientos para evitar sobredimensionamiento y uso irresponsable del gasto público.
Otro pilar del plan es la ampliación de mecanismos de participación ciudadana. La iniciativa contempla que la población pueda ser consultada directamente sobre temas clave, como el monto de financiamiento público a partidos políticos. Además, plantea que la revocación de mandato se realice en el tercer o cuarto año de gobierno, como herramienta democrática para evaluar el desempeño de autoridades electas.
El comunicado concluye con un llamado a "estar del lado correcto de la historia", reafirmando el compromiso de Morena con una transformación profunda del sistema político mexicano.