La noche de este martes, elementos de la policía capitalina comenzaron a instalar vallas metálicas alrededor de Palacio Nacional como medida preventiva ante las movilizaciones previstas por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en la Ciudad de México. Las protestas, programadas del 18 al 20 de marzo, incluirán un paro nacional de 72 horas y marchas cuyo destino final será el Zócalo, donde se prevé la realización de un mitin.
Las primeras barreras fueron colocadas en la esquina de las calles Correo Mayor y Corregidora, una zona cercana a uno de los accesos principales de Palacio Nacional por donde habitualmente ingresan funcionarios y personal de la Presidencia. La medida busca resguardar la integridad de las instalaciones gubernamentales y garantizar la seguridad durante las actividades oficiales.
Según lo anunciado por líderes magisteriales, una de las principales marchas partirá del Ángel de la Independencia con rumbo al primer cuadro de la ciudad, lo que podría generar importantes afectaciones viales en Paseo de la Reforma, avenida Juárez, Eje Central Lázaro Cárdenas y diversas calles del Centro Histórico.
El paro nacional forma parte de la estrategia del magisterio disidente para presionar al gobierno federal respecto a sus demandas laborales y educativas. Hasta el momento, las autoridades capitalinas no han dado a conocer el número exacto de elementos que participarán en el operativo de seguridad, aunque se espera un despliegue reforzado en la zona centro, particularmente en los alrededores de Palacio Nacional y el recinto histórico del Zócalo.