El líder de los diputados de Morena, Ricardo Monreal, llamó a no "echar campanas al vuelo" respecto al denominado Plan B de la reforma electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, hasta que el proyecto sea aprobado y se convierta en derecho constitucional vigente.
Al llegar a Palacio Nacional para reunirse con la mandataria, Monreal subrayó que se trata de una reforma profunda que modificaría cinco artículos constitucionales, por lo que consideró prematuro celebrar su aprobación. "La negociación del proyecto es un asunto superado", afirmó, y exhortó a no minimizar la trascendencia de la propuesta.
Este lunes, los líderes de Morena, el Partido Verde y el PT emitieron un videomensaje conjunto anunciando su respaldo total a la iniciativa, que se prevé será presentada este martes durante la conferencia matutina de la presidenta. Pese a este respaldo, Monreal insistió en la necesidad de un análisis riguroso en la Cámara de Diputados.
En un mensaje en redes sociales, el senador morenista detalló que la agenda legislativa de los próximos días incluye, además del Plan B electoral, ocho temas prioritarios. Entre ellos destacan: la reforma al artículo 127 constitucional para establecer límites a las jubilaciones y pensiones de ex servidores públicos; una minuta sobre la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial, clave para la implementación del T-MEC; y modificaciones a la Ley Federal del Trabajo y a la Ley Federal de Derechos de Autor, enfocadas en proteger a trabajadoras artistas.
También se analizarán la nueva Ley Federal del Cine y el Audiovisual, que sustituiría a la Ley Federal de Cinematografía; reformas a la Ley de Vivienda; ajustes al Código Federal de Procedimientos Contenciosos Administrativos; una ley para impulsar la productividad de la economía social; y modificaciones al Código Penal Federal en materia de delitos ambientales.
Monreal reiteró que la Cámara de Diputados abordará estos asuntos con responsabilidad, en un contexto de alta complejidad jurídica y política, y llamó a mantener la prudencia hasta que las reformas sean formalmente aprobadas.