Senadores del Partido del Trabajo (PT) manifestaron su respaldo general al denominado plan B de reforma electoral, aunque subrayaron que aún se encuentran en proceso de análisis detallado de la iniciativa, especialmente en temas sensibles como la revocación de mandato. La bancada advirtió que algunos aspectos incluidos en el texto final no formaban parte de los acuerdos previos, lo que obliga a una revisión minuciosa antes de definir una postura unánime.
La vicecoordinadora del PT en el Senado, Geovanna Bañuelos, confirmó que el partido participó desde las primeras etapas en la construcción del proyecto, tras reuniones sostenidas en Palacio Nacional tras el rechazo del plan A. No obstante, evitó pronunciarse sobre la controversia en torno a la posibilidad de que la titular del Ejecutivo participe activamente en la promoción de su propia revocación de mandato.
Por su parte, el senador Alejandro González Yáñez aclaró que el respaldo del PT fue únicamente a las líneas generales de la propuesta y que el contenido final incluye elementos no previstos, como la separación entre asuntos electorales y consultas populares. Este cambio, señaló, requiere un análisis más profundo antes de emitir una postura definitiva.
La senadora Lizeth Sánchez destacó que el PT evaluará el impacto de la reforma en las condiciones de competencia política, particularmente para los partidos minoritarios. Aunque el partido defiende principios como la revocación de mandato, insistió en la necesidad de garantizar su implementación justa y equitativa. Sánchez admitió que aún no hay una posición unificada dentro de la bancada y que el posicionamiento oficial dependerá de las deliberaciones con la dirigencia nacional.
En este contexto, legisladores reconocieron que los votos del PT, junto con los del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), podrían ser decisivos para la aprobación de la reforma, ya que se trata de una modificación constitucional que requiere mayoría calificada en el Congreso.
Mientras tanto, senadores de Morena reafirmaron su apoyo a la propuesta que permitiría a la mandataria participar en la promoción de su revocación. El senador Saúl Monreal afirmó que ya existe un acuerdo con los partidos aliados para avanzar en el plan B, incluyendo los cambios en materia de revocación. Gerardo Fernández Noroña defendió el derecho de la presidenta a expresarse: “Pues es correcto. Ni modo que no diga por qué debe continuar al frente del gobierno. Son simpáticos”.
Félix Salgado Macedonio consideró que no es necesario que la jefa del Ejecutivo haga campaña, pues su función es gobernar, y será la ciudadanía quien evalúe su desempeño. Por su parte, la senadora Imelda Castro sostuvo que el mecanismo no convierte a la mandataria en jefa de campaña, sino que le permite ejercer su derecho a la libre expresión.