El Senado de la República emitió un llamado nacional para dignificar las etapas del climaterio, perimenopausia y menopausia desde la salud pública, al considerarlas procesos vitales que requieren atención integral, sin prejuicios ni silencios históricos. El senador José Manuel Cruz Castellanos, presidente de la Comisión de Salud, encabezó el conversatorio “Abordaje Médico Integral del Climaterio: Perimenopausia y Menopausia”, donde subrayó que el principal obstáculo no son solo los síntomas físicos, sino la falta de visibilidad y el enfoque limitado en la salud femenina.
Por décadas, señaló Cruz Castellanos, el sistema de salud ha priorizado la etapa reproductiva de las mujeres, dejando en segundo plano su bienestar en fases posteriores. En este sentido, exhortó a replantear las políticas institucionales para incluir una atención holística que contemple terapia hormonal cuando sea necesaria, acompañamiento psicológico, hábitos saludables y acceso oportuno a servicios médicos de calidad.
Uno de los ejes centrales del encuentro fue la propuesta para declarar el 18 de octubre como el Día Nacional de la Salud en la Menopausia, una iniciativa que busca visibilizar esta etapa y fortalecer la prevención de enfermedades crónicas asociadas, como osteoporosis, diabetes y padecimientos cardiovasculares. Asimismo, se enfatizó la necesidad de capacitar al personal de salud para brindar atención empática, sin minimizar los malestares ni reproducir estereotipos.
La senadora Maki Esther Domínguez detalló que existen dos tipos principales de menopausia: la natural, por disminución de estrógenos, y la inducida, derivada de cirugías o tratamientos oncológicos. Destacó que hasta el 80% de las mujeres experimentan síntomas, pero cerca del 40% no ha recibido orientación médica, lo que revela una brecha crítica en información y acceso a servicios.
El senador Emmanuel Reyes Carmona resaltó que el climaterio no debe verse como un final, sino como una nueva etapa con implicaciones físicas, metabólicas y sociales que requiere comprensión tanto del sistema sanitario como del entorno familiar y laboral. Por su parte, la senadora Lizeth Sánchez García advirtió que, más allá de simbolismos, el verdadero reto es garantizar atención efectiva, equitativa y sin estigmas, atendiendo las desigualdades regionales y socioeconómicas.
Finalmente, José Alberto Díaz Quiñones, presidente de la Asociación Mexicana de Salud Pública, coincidió en la necesidad de construir una agenda de salud femenina con perspectiva de género, basada en derechos y centrada en las personas, que reconozca la vida de las mujeres en todas sus etapas. El Senado reiteró su compromiso con avanzar hacia un modelo de salud integral, inclusivo y profundamente humano.