El presidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro "Alito" Moreno, reiteró este martes el rechazo total de su partido al denominado Plan B de reforma electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, al que calificó como un "Plan Venezuela" y una amenaza directa para el régimen democrático mexicano.
En un encuentro con medios de comunicación, Moreno afirmó que la bancada priista en el Senado votará en bloque en contra de la iniciativa y adelantó que no habrá ni una sola ausencia durante la votación. "Los priistas estaremos atentos, estamos dialogando y construyendo. Tenemos reuniones permanentes y no habrá ninguna ausencia ni justificación. Hoy primero es México y los senadores estaremos presentes para votar en contra de ese Plan B", subrayó.
El dirigente nacional del PRI no sólo criticó el contenido del plan, sino que lo vinculó con modelos autoritarios: "El Plan B, pero con V, de Plan Venezuela, el Plan Dictadura, el plan que destruye el régimen democrático", sentenció, en línea con las acusaciones recurrentes de la oposición hacia las políticas del gobierno de la Cuarta Transformación.
Moreno también cuestionó la estrategia de Morena, a quien responsabilizó de imponer una "necedad política" que, según dijo, representa "una gran derrota" tras el rechazo inicial de la reforma original en la Cámara de Diputados. "Ha quedado claro que no sólo la oposición, sino también partidos del bloque oficialista, se sumarán [al rechazo]. Se genera un contrapeso, y es lo que México necesita", añadió.
El llamado Plan B surgió como alternativa legislativa tras el fracaso de la propuesta original de reforma electoral. Entre sus puntos centrales figuran la reducción del número de regidores en municipios, límites al presupuesto de congresos locales, ampliación del alcance de consultas populares y modificaciones al mecanismo de revocación de mandato, que podría realizarse en el tercer o cuarto año de cada administración.
El gobierno federal argumenta que estas medidas buscan eliminar privilegios y redirigir recursos liberados hacia obras y servicios públicos. Sin embargo, la iniciativa aún carece de dictamen definitivo en el Senado, donde continúan las negociaciones y análisis jurídicos. Su futuro dependerá del consenso entre fuerzas políticas y de la evaluación técnica del texto legislativo.
"Nosotros desde el PRI seguiremos defendiendo a México", concluyó Moreno, anticipando una batalla legislativa intensa en torno a uno de los temas más sensibles del actual periodo de sesiones.