El senador Luis Donaldo Colosio Riojas respondió con resignación a la negativa de la presidenta Claudia Sheinbaum de otorgar un indulto a Mario Aburto, condenado por el asesinato de su padre, el candidato presidencial Luis Donaldo Colosio Murrieta, en 1994. Tras la declaración de Sheinbaum, quien consideró el crimen como "un asunto de Estado" y descartó cualquier posibilidad de perdón, el legislador de Movimiento Ciudadano afirmó: "Que Dios la bendiga. No es su voluntad".
La mandataria federal rechazó la petición pública formulada por Colosio Riojas, argumentando que el magnicidio en Tijuana no puede ser objeto de un indulto presidencial por su trascendencia histórica y simbólica. "No es un asunto de indulto de una presidenta", subrayó Sheinbaum, al tiempo que expresó solidaridad con las víctimas de tragedias como la familia Colosio: "Cualquier víctima tiene que tener nuestra solidaridad siempre".
El senador, sin embargo, insistió en que su propuesta no busca reabrir el caso ni promover teorías conspirativas, sino poner fin al uso político recurrente del crimen. "Ha sido un caso muy manoseado", dijo, y añadió: "Cada año se sigue reabriendo el expediente y sacando temas que no llevan a nada, que no hacen justicia, pero se aprovechan políticamente para hacer daño o hacer un acto de proselitismo".
Colosio Riojas señaló que la presidenta sí tiene facultad constitucional para conceder el indulto, pero carece de voluntad política para hacerlo. "Sí se puede, la presidenta tiene la facultad, pero no tiene la voluntad", lamentó. Criticó además que, durante tres décadas, ningún mandatario haya asumido la responsabilidad de cerrar simbólicamente este capítulo: "No van a hacer justicia. El señor (Mario Aburto) lleva 30 años en la cárcel. Dejen de lucrar con el caso Colosio y permitan que México sane".
Respecto a las recientes teorías alternas que han resurgido en torno al asesinato, el hijo del ex candidato priista fue contundente: "No están descubriendo nada nuevo. Que no nos quieran ver la cara de tontos a los mexicanos. Están politizando, es una perversidad política".
El caso de Luis Donaldo Colosio Murrieta, asesinado el 23 de marzo de 1994 durante un mitin en Tijuana, sigue siendo uno de los más resonantes en la historia política de México. A pesar de que Aburto fue sentenciado como autor material, las dudas y especulaciones han persistido por generaciones. Colosio Riojas busca ahora, no la reivindicación de culpables, sino el cese del aprovechamiento político de una tragedia familiar que trascendió a lo nacional.