La Red Corredor Arrecifal del Golfo de México ha publicado un mapa interactivo que registra 51 sitios con presencia de hidrocarburos: 42 en Veracruz y 9 en Tabasco. Aunque Pemex reporta un avance del 85% en la limpieza de playas como Barillas, Playa Linda y Jicacal, organizaciones y pobladores confirman que al menos 26 sitios aún no reciben atención oficial. Además, en varias playas ya limpias el petróleo ha regresado, lo que evidencia la falta de contención efectiva.
La respuesta del gobierno se ha centrado en playas turísticas, dejando fuera zonas estratégicas como la Laguna del Ostión, hábitat de manglares, cangrejos protegidos y otras especies. Tampoco hay información oficial sobre el estado de los 125 arrecifes coralinos y rocosos del corredor, fundamentales para la actividad de unas 16 mil familias pesqueras.
Greenpeace ha alertado sobre el uso de dispersores químicos, que podrían agravar el daño a corales, moluscos y mamíferos marinos. Hasta ahora, se han encontrado siete tortugas marinas, dos delfines, dos manatíes y un pelícano afectados, la mayoría muertos. La emergencia coincide con la temporada de anidación de cinco especies de tortugas en peligro de extinción.
Comunidades pesqueras, indígenas y afrodescendientes han asumido labores de limpieza sin equipo ni capacitación, enfrentando pérdidas económicas por la suspensión de pesca y turismo. Los apoyos gubernamentales son insuficientes y la exposición a hidrocarburos representa riesgos graves para la salud, incluyendo efectos tóxicos y alteraciones sistémicas.