La presidenta Claudia Sheinbaum informó este miércoles que se lleva a cabo una "investigación profunda" en una funeraria de Iguala, Guerrero, como parte de las nuevas indagatorias sobre la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa en septiembre de 2014. Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, detalló que el sitio operaba de manera "muy irregular" y contaba con tres crematorios, lo que ha encendido alertas en las autoridades.
Sheinbaum explicó que esta funeraria ya había aparecido en las primeras investigaciones del caso, pero fue descartada en su momento. No obstante, con la llegada del nuevo fiscal especial designado para el caso, se han reabierto líneas de investigación, particularmente basadas en el análisis de llamadas telefónicas realizadas la noche de la desaparición y en los días posteriores.
Como parte de estas acciones, los dueños del establecimiento funerario ya están detenidos, confirmó la mandataria, quien subrayó que el sitio será objeto de un peritaje exhaustivo para determinar si hubo manipulación o destrucción de restos humanos.
Asimismo, el gobierno de México solicitó al Alto Comisionado de Naciones Unidas que recomiende un grupo de expertos internacionales para acompañar y validar las nuevas indagatorias. La presidenta indicó que se espera la opinión de los familiares de los 43 normalistas respecto a la participación de estos expertos y sobre los avances registrados hasta ahora.
Este anuncio representa un nuevo capítulo en uno de los casos más emblemáticos de violaciones a derechos humanos en México, cuya resolución ha sido demandada durante más de una década por familiares, organizaciones civiles y organismos internacionales.