El llamado Plan B de la reforma electoral, promovido por la presidenta Claudia Sheinbaum, continúa sin avances concretos en el Senado de la República, tras la postergación de la reunión de las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos encargadas de analizar el dictamen. La sesión fue suspendida porque el documento aún se encuentra en revisión técnica y jurídica, un proceso que podría extenderse incluso más allá de Semana Santa, según confirmaron los presidentes de ambas comisiones.
Legisladores informaron que siguen evaluando observaciones enviadas por gobernadores y consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE), lo que ha impedido cerrar el texto final de la iniciativa. Además, persiste la falta de consenso dentro del bloque oficialista, particularmente entre Morena y el Partido del Trabajo (PT), aliado clave en la coalición gobernante.
Tras una reunión entre el presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, Ignacio Mier Velazco, y la dirigencia del PT, las diferencias no se resolvieron. El líder del PT, Alberto Anaya, señaló que el debate central gira en torno a la fecha de la revocación de mandato. "El partido está claro, el tema de debate de fondo es la fecha (…) y son temas que se están revisando", afirmó al concluir el encuentro.
Ante este escenario, Mier Velazco reconoció que la discusión del Plan B en el pleno podría reprogramarse para la semana de Pascua, en caso de que no se alcance un acuerdo en los próximos días. Asimismo, se realizan ajustes en la redacción de la propuesta, especialmente en el artículo 115 constitucional, que establece la integración de los ayuntamientos. La versión inicial contempla que cada cabildo cuente con una presidencia municipal, una sindicatura y entre siete y 15 regidurías, lo que generaría un aumento automático en el número de funcionarios en municipios con estructuras más pequeñas, contradiciendo el principio de austeridad.
Para evitar este efecto, se trabaja en modificaciones a los artículos transitorios que permitan respetar la autonomía de los estados y evitar sobrecostos. Mier Velazco indicó que el objetivo es mantener el equilibrio entre la reforma y la realidad local de cada entidad federativa.
En medio del estancamiento, los partidos de oposición han aprovechado el debate para criticar la iniciativa. El coordinador del PAN, Ricardo Anaya Cortés, destacó las voces críticas dentro del propio oficialismo: "Afortunadamente dentro de la propia coalición hay voces que con mucha sensatez están señalando que esa iniciativa es nociva (…) y nosotros felicitamos a quienes han tenido el valor de decírselo a Morena". Por su parte, Clemente Castañeda Hoeflich, coordinador de Movimiento Ciudadano, también reconoció la postura del PT en el proceso legislativo.
El Plan B surgió tras el fracaso de la reforma electoral original, que no logró los votos suficientes en la Cámara de Diputados. La nueva propuesta busca impulsar cambios principalmente en el ámbito local, aunque por ahora permanece en análisis, sin dictamen definitivo ni fecha clara para su discusión en el pleno del Senado, en medio de ajustes jurídicos y negociaciones políticas que continúan en curso.