La madre buscadora Ceci Flores anunció el 24 de marzo de 2026 el hallazgo de restos óseos de su hijo Marco Antonio en una zona de la carretera 26, kilómetro 46, en Hermosillo, Sonora. A través de un video publicado en sus redes sociales, Flores expresó su profundo agotamiento emocional y físico tras años de búsqueda incansable: "Hoy localicé a mi niño... y más que nunca se siente la fatiga. Abrazo tus restos, es lo que me queda, es lo que me dejaron".
En la grabación, la activista muestra unos cuantos huesos que recuperó en el sitio y lamentó no haber encontrado un cuerpo completo. "Creo que por todo lo que yo he hecho y todo lo que he encontrado, todo lo que he ayudado hasta encontrar a los delincuentes que desaparecieron a mi hijo, creo que por lo mínimo yo merecía encontrar un cuerpo completo, pero lamentablemente no, solamente he encontrado huesos dispersos en todo este lugar", afirmó.
Flores atribuyó la dispersión de los restos a la acción de animales silvestres en la zona, aunque destacó que continuará trabajando en el sitio para recuperar cualquier vestigio adicional. Actualmente, aguarda los resultados de pruebas de ADN para confirmar con certeza que los restos pertenecen a su hijo.
En su mensaje en la red social X, Flores recordó las adversidades enfrentadas durante su búsqueda: la indiferencia de las autoridades, el olvido institucional, las inclemencias del clima y las condiciones extremas del terreno. "La apatía, el olvido, el sol, la tierra y el polvo", escribió, reafirmando que su única razón de vida ha sido encontrar a su hijo.
Conmovida, concluyó su mensaje con una promesa cumplida: "Vámonos a casa hijo, de donde nunca tuviste que partir. He cumplido mi promesa de encontrarte". El caso sigue en desarrollo mientras se aguardan los resultados forenses oficiales.