La senadora María de Jesús Díaz Marmolejo (PAN) denunció este lunes 24 de marzo una agresión física y verbal en las inmediaciones del Senado de la República, mientras se trasladaba a cumplir con sus funciones legislativas. Junto con su equipo de trabajo, la legisladora acudió a la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) para interponer una denuncia formal contra los responsables.
En un comunicado emitido por su oficina, Díaz Marmolejo calificó el ataque como "un acto cobarde e inadmisible" y exigió a las autoridades una investigación inmediata, transparente y exhaustiva que permita identificar y sancionar a los responsables conforme a la ley. "La violencia nunca será el camino", afirmó.
El hecho ocurrió en una zona de alta relevancia institucional, donde diariamente confluyen legisladores, funcionarios, periodistas y ciudadanos. La gravedad del incidente radica no solo en el ataque directo a una servidora pública en ejercicio de sus funciones, sino también en el mensaje de impunidad que podría enviar si no se actúa con contundencia.
Organismos como el INE y ONU Mujeres han advertido en años recientes sobre el aumento de la violencia política en México, particularmente la violencia política de género, que afecta desproporcionadamente a mujeres en cargos de representación. Aunque aún no se ha determinado el móvil del ataque, el contexto nacional obliga a considerar esta posibilidad.
La senadora insistió en que "este tipo de hechos no pueden ni deben normalizarse", y llamó a las autoridades capitalinas a garantizar la seguridad de quienes ejercen funciones públicas, así como a fortalecer los mecanismos de protección para evitar que episodios similares se repitan. El caso pone nuevamente sobre la mesa la necesidad de blindar las instituciones frente a la escalada de hostigamiento y agresiones en espacios públicos estratégicos.