La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó este 26 de marzo de 2026 que el rechazo de senadores del Partido del Trabajo (PT) y de fuerzas opositoras a incluir la revocación de mandato en el denominado Plan B de la reforma electoral obedeció a un "temor" político infundado.
Durante una conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum señaló que, desde su perspectiva, los legisladores temían que su participación en la boleta —sin estar activamente promoviendo a ningún partido— pudiera beneficiar desigualmente a ciertas candidaturas en las próximas elecciones intermedias.
"¿Por qué no fue aprobada? Pues probablemente los partidos tenían temor a que si la presidenta va en la boleta, y no haciendo campaña por un partido político o por otro, pues fueran a tener más votos algunos partidos que otros. Eso es lo que ellos decían; desde mi perspectiva, eso es lo que les dio temor", expresó.
No obstante, la mandataria subrayó que dicha preocupación carece de fundamento: "Aunque en realidad no tienen razón, porque una cosa es la revocación de mandato y otra cosa la votación constitucional". Reiteró que el mecanismo de consulta popular está diseñado para fortalecer la democracia directa, sin favorecer estructuralmente a ningún instituto político.
El debate sobre la revocación de mandato forma parte del paquete de reformas electorales conocido como Plan B, impulsado por el Ejecutivo federal tras el rechazo inicial del Senado a propuestas más amplias. La iniciativa busca garantizar la participación ciudadana en decisiones clave del gobierno, aunque ha enfrentado resistencia por cuestiones estratégicas entre aliados y adversarios políticos.
Con esta declaración, Sheinbaum evidencia tensiones crecientes incluso dentro del propio bloque político que la apoya, mientras se acercan los comicios federales de 2027.