La Embajada de México en Estados Unidos emitió este 26 de marzo un contundente rechazo a las declaraciones del congresista republicano Mario Díaz-Balart, quien acusó a la presidenta Claudia Sheinbaum de ser cómplice en la trata de personas por mantener el convenio de contratación de médicos cubanos. En un comunicado difundido a través de la red social X, la representación diplomática afirmó que los profesionales extranjeros "gozan de los mismos derechos que los trabajadores mexicanos", en cumplimiento estricto con la legislación nacional.
Díaz-Balart había advertido que "la legislación estadounidense es clara: no se permite la financiación a países o entidades que se beneficien de la explotación de médicos por parte de Cuba, y se prohíbe la entrada al país a los funcionarios que lo permitan". Ante ello, la embajada subrayó que los médicos cubanos contratados en México reciben "una remuneración directa y condiciones laborales dignas", sin intermediación alguna del gobierno de La Habana.
La presidenta Claudia Sheinbaum ratificó el día anterior, durante su conferencia matutina, que el acuerdo sanitario con Cuba permanece vigente. Destacó que estos especialistas atienden comunidades rurales con escasez de personal médico y recordó su papel clave durante la pandemia. "Ellos reciben su salario. No es que vengan aquí y les pague el Gobierno cubano allá lo que quiera", enfatizó.
México se consolida como uno de los principales aliados de Cuba en América Latina en materia de cooperación médica, junto con Brasil bajo el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva. Mientras Honduras, Guatemala, Jamaica, Ecuador y Costa Rica han cancelado sus programas médicos con la isla tras presiones de Washington —que califica dichas misiones de "trabajos forzados"—, México defiende el intercambio como parte del "humanismo mexicano" y resalta beneficios como el acceso a vacunas y tratamientos innovadores, como el para el pie diabético.
Paralelamente, la Secretaría de Marina (Semar) activó un operativo de búsqueda y rescate tras reportarse la desaparición de dos veleros con nueve tripulantes que transportaban ayuda humanitaria desde Isla Mujeres, Quintana Roo, hacia La Habana. Las embarcaciones partieron el 20 de marzo y debían arribar entre el 24 y 25, pero no han establecido contacto. Semar desplegó aeronaves, incluido un avión Persuader, y medios navales en la ruta estimada entre Quintana Roo y Cuba, manteniendo activos todos los recursos disponibles para localizar a las embarcaciones y a sus tripulantes.