La cantante catalana Rosalía, de 33 años, fue hospitalizada de emergencia el miércoles durante su gira mundial Lux tras sufrir una fuerte intoxicación alimentaria que la obligó a interrumpir su concierto en el Unipol Forum de Milán.
En medio del espectáculo, Rosalía informó al público que llevaba todo el día enferma y que, pese a su esfuerzo por continuar, no podía mantenerse en pie. "He tenido, como, una intoxicación fuerte y he tratado de seguir, pero me siento extremadamente mal", dijo visiblemente afectada. "Estoy vomitando ahí afuera. Quiero darles el mejor show, pero estoy en el piso, haciendo lo posible".
Fanáticos grabaron el momento en que la intérprete de "Malamente" se despidió con un débil saludo antes de abandonar el escenario. Posteriormente, la artista compartió una fotografía en redes sociales mientras recibía atención médica: recostada en una camilla, conectada a un suero. Junto a la imagen escribió: "Sintiéndome mejor, gracias por todo el amor y la comprensión de todos los que estuvieron ahí".
Este incidente marca la primera vez en su carrera que Rosalía cancela un concierto de forma abrupta. Actualmente se encuentra en su cuarta gira internacional, promocionando su último álbum homónimo Lux, lanzado en 2025. Tras comenzar en Lyon, Francia, y pasar por París, Zúrich y ahora Milán, la próxima parada está programada para el lunes en la Movistar Arena de Madrid, si su estado de salud lo permite.
La gira continuará por ciudades europeas como Lisboa, Barcelona, Ámsterdam, Colonia, Berlín y Londres, donde ofrecerá dos funciones en el O2 Arena los días 5 y 6 de mayo. Posteriormente, viajará a Estados Unidos y Canadá, con presentaciones en Miami, Nueva York, Toronto, Chicago y Los Ángeles, entre otras.
En septiembre, Rosalía llegará a América Latina, con conciertos confirmados en Bogotá, Santiago, Buenos Aires, Río de Janeiro y tres ciudades de México: Tlajomulco de Zúñiga, Monterrey y Ciudad de México, además de San Juan, Puerto Rico.
En entrevistas previas, la artista ha reconocido que aunque disfruta estar en el escenario, el constante viaje representa un reto emocional. "No me gusta girar. Me encantan mis fans, por eso lo hago. Pero lo que realmente me hace feliz es estar en casa, tranquila, leyendo, cocinando, entrenando", confesó en Billboard el año pasado. "Y por eso me siento tan agradecida de poder hacer esto".