La plaga del gusano barrenador continúa su avance en México, con mil 345 casos activos registrados al 24 de marzo de 2026 en 21 estados del país, según datos oficiales de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Agricultura) y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica). La infestación, provocada por las larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax, representa una amenaza creciente para el sector ganadero nacional.
Los estados con mayor número de casos activos son San Luis Potosí (96), Guerrero (88), Hidalgo (65), Querétaro (62), Yucatán (61) y Michoacán (54). No obstante, Chiapas encabeza la lista de casos acumulados desde noviembre de 2024, con 6 mil 225 registros de un total nacional de 18 mil 732.
La plaga se desarrolla cuando la mosca deposita sus huevos en heridas preexistentes de mamíferos, especialmente ganado. Las larvas se alimentan de tejido vivo, provocando miasis que, sin tratamiento, pueden alcanzar una morbilidad del 90% en crías y causar la muerte en hasta dos semanas. La extracción de larvas es especialmente compleja en áreas con aberturas reducidas, como fosas nasales o genitales.
Ante la emergencia, autoridades estatales, municipales y productores han urgido una mayor coordinación con instancias federales. El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum anunció el 9 de marzo que la planta de producción de mosca estéril en Chiapas se encuentra en su fase final y entrará en operación en mayo de 2026. Esta estrategia, basada en la liberación de moscas estériles, busca interrumpir el ciclo reproductivo del insecto.
Además, se ha implementado un programa de trampas para captura de moscas, con apoyo del programa Sembrando Vida. Asimismo, el 19 de febrero, el Senasica, en coordinación con la embajada de Estados Unidos en México y el Departamento de Agricultura de ese país, lanzó una campaña binacional para fortalecer la prevención, notificación temprana y participación activa de los ganaderos.
La iniciativa refleja la cooperación sostenida entre ambos países en materia de sanidad agropecuaria, ante una amenaza que no solo pone en riesgo la salud animal, sino también la economía del sector primario en regiones clave del país.