Ante la volatilidad de los mercados internacionales por tensiones en Medio Oriente y riesgos en rutas estratégicas como el Estrecho de Ormuz, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum intensifica las negociaciones con los gasolineros para contener el alza en los precios de los combustibles, particularmente en el diésel, cuyo costo impacta directamente en el transporte y la inflación.
Durante la conferencia matutina del 30 de marzo, Sheinbaum destacó que, gracias a un acuerdo previo con los empresarios del sector, el precio de la gasolina magna se ha mantenido por debajo de los 24 pesos por litro durante el último año. No obstante, reconoció aumentos en el diésel y la gasolina premium, y señaló que se trabaja en un nuevo entendimiento voluntario para reducir aún más el primero.
“Estamos dialogando para el diésel, que sí tuvo un aumento, también la premium, pero la premium siempre tiene la sustitución con la magna. Hablamos con los gasolineros, hubo una reducción a 28.28 y todavía queremos que haya una reducción adicional. Pemex está revisando su precio en las terminales, y estamos trabajando toda esta semana para ver si todavía podemos llegar a un acuerdo voluntario”, afirmó la mandataria.
El gobierno busca evitar traslados automáticos de los incrementos internacionales al mercado interno, priorizando la estabilidad económica de las familias. Sheinbaum subrayó que las acciones se realizan en coordinación con el sector privado, sin recurrir a medidas coercitivas, y con especial enfoque en el diésel por su efecto en la cadena de suministro y en los precios de los productos básicos.
Por su parte, César Iván Escalante Ruiz, titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), informó que la dependencia fortalecerá los operativos de supervisión en todo el país para verificar el cumplimiento del acuerdo voluntario. Además, se publican semanalmente los precios mínimos y máximos de los combustibles en plataformas oficiales, con el fin de transparentar la información para los consumidores.
“Vamos a fortalecer los monitoreos que el equipo realice en territorio, para estar revisando los precios del diésel, que es el acuerdo último al que se llegó con los gasolineros”, indicó Escalante Ruiz, quien aseguró que estos esfuerzos buscan garantizar que los beneficios de los acuerdos lleguen directamente al público.