El operativo de limpieza de hidrocarburos en el Golfo de México sigue en marcha, logrando la recuperación de la normalidad en 32 de las 48 playas impactadas desde el inicio de la emergencia. La acción coordinada entre la Secretaría de Marina, Pemex, Semarnat, Profepa, Conapesca, ASEA, Conanp y autoridades municipales ha movilizado a 3,145 personas, 25 buques, 48 vehículos, 9 aeronaves, 3 drones y 3 submarinos.
Se han instalado 2,000 metros de barreras de contención y se han realizado 475 recorridos a lo largo de más de 630 kilómetros de costa, permitiendo la recolección manual y mecánica de 889.4 toneladas de hidrocarburos bajo protocolos ambientales para su disposición final. El monitoreo continuo de corrientes y condiciones meteorológicas optimiza la respuesta y la vigilancia.
Durante la Semana Santa, el personal de Pemex se reforzó con 780 trabajadores y 958 contrataciones temporales, cubriendo 112 kilómetros de litoral en Veracruz, Tabazo y Campeche. Se destinaron 30 millones de pesos a la entrega de artes y equipos de pesca a cooperativas del sur de Veracruz, y se asignaron 100,000 litros de combustible a la comunidad de Pajapan.
El Programa de Apoyo a la Comunidad y el Medio Ambiente (PACMA) y el programa Bienpesca de Conapesca entregarán apoyos directos a más de 3,300 pescadores, con una inversión total de 50.7 millones de pesos. Semarnat ha efectuado 93 recorridos en 38 puntos costeros, inspeccionando áreas protegidas y monitoreando 300,000 hectáreas de manglar y zonas de anidación de tortugas, de las cuales seis ya no reportan recales.
Profepa ha completado 128 recorridos en 58 sitios, confirmando la ausencia de hidrocarburos en campamentos tortugueros recientes. Conanp mantiene 122 elementos desplegados en 841 kilómetros de litoral entre Campeche y Tamaulipas, con especial atención a arrecifes de coral y fondos marinos. Un equipo de cerca de 50 especialistas de veinte instituciones de educación superior, bajo la coordinación de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), realiza monitoreo permanente mediante sensores remotos, sobrevuelos e imágenes satelitales para evaluar el impacto en la fauna oceánica y diseñar estrategias de muestreo.