Sheinbaum lidera la efectividad legislativa en la historia reciente de México: entre octubre de 2024 y marzo de 2026 presentó 75 iniciativas (reformas y leyes nuevas) y 63 fueron aprobadas, lo que representa un índice de aprobación del 84 %. Sólo 11 proyectos permanecen pendientes y una fue desechada, la reforma electoral conocida como “plan A”.
Este desempeño supera al de sus cuatro predecesores desde el año 2000. Enrique Peña Nieto alcanzó el 80 % (100 de 125 iniciativas aprobadas); Felipe Calderón obtuvo 79.55 % (105 de 132); Andrés Manuel López Obrador 75.73 % (78 de 103) y Vicente Fox 74.7 % (124 de 166), aunque con el mayor número de rechazos (28).
El éxito de Sheinbaum se apoya en el respaldo de la mayoría calificada de Morena, PVEM y PT en ambas cámaras, salvo en la reforma electoral donde la coalición no alcanzó la mayoría de dos tercios requerida.
En materia constitucional, la mandataria ha promulgado 19 reformas en un año y medio, superando a Fox (18) y quedando detrás solo de Calderón (37), Peña Nieto (30) y López Obrador (27). Entre las reformas destacan la reducción de la jornada laboral a 40 horas, la prohibición de reelección y nepotismo, el fortalecimiento de la soberanía nacional y la simplificación administrativa mediante la eliminación de organismos como INAI, IFT, Cofece, Mejoredu, CNH y CRE.
El único proyecto rechazado por el Congreso fue el “plan A electoral”, que proponía recortar el financiamiento público a partidos y eliminar la designación de legisladores plurinominales por cúpulas partidistas. A pesar del apoyo mayoritario de Morena en la Cámara de Diputados, la oposición de PVEM, PT y la coalición PAN‑PRI‑MC impidió alcanzar la mayoría calificada.
Con este panorama, Sheinbaum se consolida como la presidenta con mayor efectividad legislativa en los últimos 24 años, lo que podría traducirse en un impulso significativo para su agenda de reformas estructurales.