El secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, ratificado por el Senado el 8 de abril de 2026, informó que el Órgano Interno de Control (OIC) de la Cancillería ya está revisando posibles actos de corrupción en la embajada de México en el Reino Unido. La investigación se origina en los reportes entregados por la exembajadora Josefa González‑Blanco Ortiz‑Mena, quien denunció irregularidades administrativas y financieras durante su gestión.
Según la entrega‑recepción presentada por González‑Blanco, se habría configurado un esquema de desvío de recursos públicos que incluiría la simulación de contratos y el uso indebido de fondos. Las acusaciones señalan a personal administrativo y a varios integrantes del Servicio Exterior Mexicano, y están siendo analizadas por el OIC mediante auditorías internas.
González‑Blanco sostuvo que, desde 2024, presentó múltiples denuncias ante la SRE y solicitó auditorías sin recibir respuesta oportuna. Además, afirmó haber pedido audiencias con el entonces canciller sin ser recibida, lo que, según ella, permitió la continuidad de las presuntas irregularidades.
El caso se complica porque la propia exembajadora enfrenta denuncias por presunto acoso laboral. Empleados y exempleados de la embajada en Londres reportaron un ambiente de hostigamiento, aislamiento de personal (práctica conocida como “congeladora”) y jornadas extensas. Se contabilizan al menos 16 denuncias contra González‑Blanco por acoso y otras conductas indebidas.
González‑Blanco ha defendido su gestión, argumentando que se apegó a la normatividad y fortaleció la relación bilateral, y que las acusaciones en su contra derivan de inconformidades relacionadas con procesos de auditoría en curso.
La Secretaría de Relaciones Exteriores ha señalado que tanto las denuncias presentadas por la exembajadora como las que pesan contra ella están siendo atendidas conforme a la ley. El OIC mantiene en análisis los hallazgos para determinar posibles responsabilidades administrativas.
El Senado aprobó el nombramiento de Velasco con 81 votos a favor y 30 en contra. En su comparecencia, el nuevo canciller delineó los ejes de su política exterior: cooperación internacional, defensa de la soberanía y fortalecimiento de la red consular. La mención de la investigación en Londres se dio al inicio de su gestión, en un contexto marcado por denuncias cruzadas dentro de la embajada, que ahora son objeto de revisión por las instancias internas de la Cancillería.