En la conferencia de prensa matutina celebrada en el Palacio Nacional, la mandataria Claudia Sheinbaum informó que su gobierno llevará a cabo recortes en diversos rubros de la Administración Pública Federal. La medida busca garantizar la continuidad del financiamiento del Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS), que se destina a contrarrestar el impacto del alza del precio del petróleo a nivel mundial, derivado de la guerra en Oriente Medio.
Sheinbaum recordó que el Estado mexicano asigna aproximadamente cinco mil millones de pesos semanales al IEPS. "Este apoyo es fundamental para que el precio de la gasolina no se traslade al consumidor", afirmó la presidenta, subrayando que la política de austeridad será intensificada para preservar este fondo.
Los recortes contemplarán ajustes en áreas consideradas no esenciales, sin especificar aún los rubros exactos. La mandataria aseguró que la medida no afectará los programas sociales ni los proyectos de infraestructura prioritarios para el desarrollo del país.
El anuncio se produce en un contexto de creciente presión inflacionaria y de volatilidad en los mercados energéticos internacionales. Según datos de la Secretaría de Hacienda, el incremento del precio del crudo ha elevado los costos de importación y, por ende, la carga fiscal sobre los combustibles.
Sheinbaum reiteró su compromiso de mantener la estabilidad de los precios de la gasolina, una prioridad para los consumidores y para la competitividad de la economía mexicana. "Nuestro objetivo es que la gente no sienta el impacto de la guerra en su bolsillo", concluyó la presidenta.