La senadora Andrea Chávez, diputada de Morena por el estado de Chihuahua, solicitó licencia indefinida a su escaño en el Senado a partir del miércoles 15 de abril, argumentando su avanzado embarazo de siete meses y la necesidad de atender su salud y la de su futuro hijo.
Chávez también anunció que continuará como aspirante a la candidatura de Morena para la gubernatura de Chihuahua, señalando que su retiro del Senado no implica una retirada de la vida política, sino una reorientación de sus esfuerzos hacia la lucha contra la hegemonía del PRI‑PAN en el estado.
Durante la sesión, varios integrantes de su bancada y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) la despidieron con comentarios que aludían a la “tarea de acabar con 100 años de PRIAN en Chihuahua”. Uno de los legisladores, José Manuel Cruz, declaró: “Ahora le toca el territorio”.
En febrero, la senadora había dado a conocer su embarazo junto a su pareja, el empresario Emil Kamar, mediante una publicación en redes sociales donde mostraba una ecografía, describiendo el evento como “el reto más grande” de sus vidas.
Chávez concluyó su intervención afirmando: “No me voy, regreso. Los que se van son ellos. Aquellos que hicieron de la corrupción, la venganza y las nóminas secretas su forma de vida. ¡Llegará la Primavera Chihuahuense!”.