El 16 de abril de 2026, el director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Víctor Rodríguez, informó la destitución de tres funcionarios de rango medio por su omisión al no reportar oportunamente una fuga de material aceitoso en un oleoducto de 36 pulgadas que atraviesa la zona de plataformas entre los estados de Veracruz y Tabasco.
El derrame, detectado a inicios de abril, provocó la presencia de hidrocarburos en aguas del Golfo de México, generando una respuesta inmediata de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum. En una conferencia de prensa, el gobierno presentó un reporte preliminar que señala dos posibles causas naturales: chapopoteras en la zona de Coatzacoalcos y en el campo de Cantarell.
Paralelamente, la Secretaría de Marina continúa investigando la hipótesis de un vertimiento ilegal proveniente de un buque, lo que complica la determinación de responsabilidades y la magnitud del daño ambiental.
Las autoridades federales subrayan que la investigación está en curso y que se tomarán medidas adicionales para evitar futuros incidentes, reforzando los protocolos de monitoreo y reporte en la infraestructura de transporte de hidrocarburos.
La destitución de los funcionarios representa la primera medida disciplinaria anunciada por Pemex, mientras se evalúan las consecuencias legales y económicas del derrame, así como los planes de remediación para las áreas afectadas del Golfo.