La Secretaría de Energía informó que el Gobierno de México y los empresarios gasolineros han refrendado un acuerdo que establece el precio máximo del diésel en 28 pesos por litro para el consumidor, medida que permanecerá vigente durante el último año de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum.
El pacto, de carácter temporal, busca evitar incrementos abruptos en el costo del diésel frente a las alzas internacionales del petróleo y los combustibles. La estrategia, ya aplicada a la gasolina regular, permite que la mayoría de las estaciones del país mantengan precios estables, protegiendo el poder adquisitivo de la población.
Según la Secretaría, la gasolina regular se ha mantenido por debajo de los 24 pesos por litro en la mayor parte del territorio nacional, resultado de la colaboración entre el sector privado y el Gobierno Federal. El mismo esquema de participación voluntaria de los empresarios se replica ahora para el diésel.
Las autoridades subrayan que la medida no es una fijación permanente de precios, sino una herramienta de estabilización ante la volatilidad de los mercados globales. Los empresarios gasolineros, por su parte, afirman que podrán ajustar sus operaciones conforme a las particularidades de cada región, siempre dentro del límite establecido.
El acuerdo forma parte de la Estrategia Nacional de Precios de Combustibles, cuyo objetivo principal es amortiguar el impacto de los precios internacionales en la economía local y garantizar la estabilidad del suministro de energía.