El fiscal general de Justicia del Estado de México, José Luis Cervantes Martínez, informó que el tiroteo ocurrido ayer en la zona arqueológica de Teotihuacán, que cobró la vida de una persona y dejó a varias más lesionadas, se debió a un padecimiento mental del agresor, Julio César Jasso.
En una rueda de prensa en Palacio Nacional, Cervantes explicó que, al haber fallecido el atacante, no será posible obtener declaraciones posteriores del mismo. "Tenemos ya circunstanciado prácticamente el hecho en tiempo y lugar", precisó.
El funcionario evitó señalar un móvil concreto y, en su lugar, describió al autor como portador de una "psicopatía" y una "enfermedad" que lo llevó a cometer "barbaridades". "Yo no hablaría de un móvil, yo hablaría de una psicopatía, yo hablaría de un padecimiento, yo hablaría de una enfermedad. Y en el marco de esa enfermedad uno puede cometer cualquier cosa, barbaridades", afirmó.
Las autoridades continúan investigando los antecedentes del agresor y la posible falta de atención médica o psicológica que pudo haber contribuido al hecho. Mientras tanto, la comunidad de Teotihuacán se encuentra consternada por la violencia y exige mayores medidas de prevención y apoyo a la salud mental.
El caso sigue en desarrollo y se espera que se presenten más detalles a medida que avance la investigación.