La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, alcanzó un acuerdo con los empresarios gasolineros para establecer un precio máximo de 28 pesos por litro al diésel. La decisión se tomó tras una reunión de aproximadamente una hora y media en el Palacio Nacional, celebrada el 21 de abril, en la que participaron representantes de la Secretaría de Energía, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), Petróleos Mexicanos (Pemex), la Secretaría de Hacienda, la Comisión Reguladora de Energía (CRE), el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (Onexpo), entre otros.
El objetivo de la medida es mitigar el impacto del combustible en la inflación y en los costos del transporte de mercancías, sector estratégico para la cadena de suministro de alimentos, insumos y bienes de consumo. Los empresarios se comprometieron a mantener el precio en 28 pesos por litro al menos durante una semana, tras lo cual ambas partes se reunirán nuevamente para evaluar la continuidad, ajuste o retiro del tope.
Previo al acuerdo, la presidenta Sheinbaum advirtió sobre intensificar las revisiones a estaciones que vendieran diésel por encima del precio establecido, incluso señalando la posibilidad de auditorías del SAT. La Profeco informó que, antes del pacto, el 65.5 % de las estaciones vendía diésel alrededor de 28.50 pesos, el 54.6 % lo ofrecía por debajo de 28.28 pesos y cerca del 45 % superaba el tope previamente fijado.
Este acuerdo representa un intento de equilibrar la estabilidad de precios para los consumidores con la sostenibilidad fiscal del país, en medio de una coyuntura económica y energética compleja.