La inflación en México cedió apenas en la primera quincena de abril, con un avance del 0.11 % en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), lo que ubicó la inflación anual en 4.53 %. Aunque representa una ligera baja frente al 4.55 % de la quincena anterior, sigue por encima del rango objetivo del Banco de México (Banxico) de 3 % ± 1 punto porcentual.
El encarecimiento de la canasta básica se hace evidente en los productos de la mesa mexicana: el jitomate subió 24.37 %, el chile poblano 22.63 % y la cebolla 7.43 % respecto al mismo periodo del año pasado. En conjunto, los productos agropecuarios registraron un aumento anual del 8.68 %, mientras que frutas y verduras dispararon un 23.03 %.
Algunos rubros ofrecieron alivio temporal. La tarifa de electricidad descendió un 14 % y el tomate verde mostró una caída cercana al 27 %. Los analistas advierten que estos descensos pueden ser estacionales y no garantizan una tendencia sostenida.
La persistencia de una inflación superior al objetivo tiene repercusiones en la política monetaria. Tras una sorpresiva reducción de 25 puntos base en marzo, que dejó la tasa de referencia en 6.75 %, se anticipa que Banxico pause nuevos recortes en mayo.
Por su parte, la inflación subyacente, que excluye los bienes más volátiles, se ubicó en 4.27 % anual, con los servicios subiendo 4.44 % y las mercancías 4.10 %, señal de que la presión sobre los precios aún no cede del todo.