En la conferencia mañanera de este miércoles, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, desmintió rotundamente la versión de la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, que había afirmado que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) estaba al tanto de la presencia de agentes estadounidenses en el operativo donde fallecieron dos miembros de la CIA y dos investigadores estatales.
Sheinbaum declaró que la información proporcionada por la gobernadora es “falsa” y precisó que, si bien el Ejército mexicano participó en la acción – como ocurre habitualmente a solicitud de fiscalías y gabinetes de seguridad estatales – no tenía conocimiento de la presencia de ciudadanos estadounidenses en el convoy que se precipitó en un barranco y explotó, provocando la muerte de los cuatro integrantes.
La mandataria señaló que la responsabilidad principal recae en el gobierno estatal, que habría gestionado la colaboración con una agencia estadounidense sin notificar a la Secretaría de Relaciones Exteriores, contraviniendo lo establecido por la Ley de Seguridad Nacional, la cual prohíbe gestiones directas con autoridades extranjeras en materia de seguridad sin la intervención de la Cancillería.
Respecto a la presión de Washington, la presidenta manifestó sus condolencias al embajador de EE. UU. de manera personal, pero subrayó que el cumplimiento de la ley y la Constitución son prioritarios: “Lo primero está el humano y la solidaridad, pero después viene el cumplimiento de las leyes”.
Sheinbaum reiteró su postura sobre la soberanía nacional: “La soberanía es inviolable; eso no está a debate”.