La presidenta Claudia Sheinbaum reveló este lunes un acuerdo tripartita entre la industria de gasolineras, la Asociación de Bancos de México (ABM) y los emisores de vales de despensa, cuyo objetivo es reducir los precios de la gasolina y el diésel sin modificar los impuestos ni los precios de referencia internacionales.
La lógica es sencilla: cuando el consumidor paga con tarjeta o vale, la gasolinera absorbe una comisión bancaria. Al eliminar o disminuir esa comisión, el ahorro puede trasladarse al precio final del combustible. Actualmente, la gasolina regular se vende por menos de $24 pesos el litro y el diésel por menos de $28 pesos; el nuevo esquema busca empujar esos precios aún más abajo.
El secretario de Hacienda, Edgar Amador Zamora, detalló que el mayor ahorro se producirá al pagar con tarjeta de crédito, donde la reducción de la comisión supera los $7 pesos por transacción. El acuerdo, coordinado por la Secretaría de Hacienda, tendrá vigencia del 1 de mayo al 31 de octubre de 2026.
Sheinbaum enfatizó que “nadie va a tener que hacer ningún trámite”. El beneficio se aplicará de forma automática en las estaciones participantes; la única recomendación del gobierno es que los conductores paguen con tarjeta o vales en lugar de efectivo. Cuantas más transacciones digitales se realicen, menor será la comisión que absorben los establecimientos y mayor el margen para reducir precios.
El martes 28 de abril, la presidenta sostendrá una nueva reunión con las empresas gasolineras para seguir negociando reducciones, con especial foco en el diésel, combustible clave para el transporte de carga y la economía familiar.