En una conferencia de prensa celebrada este martes, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, desestimó el "destape" de Jesús Sesma como futuro candidato a la Jefatura de Gobierno para 2030, calificándolo de "muy verde" y "prematuro". Brugada insistió en que la prioridad del Ejecutivo capitalino debe ser atender las tareas que ya tiene en marcha, tanto en el Congreso local como en otras áreas de la administración.
Durante el evento de lanzamiento de los "Guardianes Verdes", el consejero nacional del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Arturo Escobar, propuso públicamente a Sesma Suárez como posible candidato. Ante esa propuesta, el diputado local respondió que aceptaba el reto para 2030, pero subrayó que aún falta mucho trabajo previo.
Brugada reiteró que "ahorita todos tenemos mucho trabajo que hacer" y que su gobierno sigue "abierto a cualquier demanda, crítica y solicitud". Además, destacó la importancia de contar con contrapesos y consideró que iniciativas de vigilancia externa, como la de los Guardianes Verdes, pueden fortalecer la gestión pública.
El PVEM, que ha acompañado a Morena en recientes procesos electorales, plantea una estrategia independiente para la capital de cara a las elecciones de 2027, con la intención de presentar una candidatura propia sin alianzas. La propuesta busca capitalizar la agenda de sustentabilidad urbana y atraer a sectores urbanos preocupados por el medio ambiente y el bienestar animal, nichos donde el partido concentra su mayor caudal de simpatías.
Jesús Sesma, licenciado en derecho y con una trayectoria de más de dos décadas dentro del PVEM, ha ocupado cargos como diputado federal y local. Su objetivo es lograr más de un millón y medio de votos en la CDMX, aunque el propio partido reconoce que su nivel de reconocimiento entre el electorado sigue siendo limitado.
La agrupación "Guardianes Vernes" se presenta como el primer bloque operativo de 35 mil simpatizantes, orientado a movilizar el voto y promover la agenda ambientalista rumbo a 2027. El desenlace de esta estrategia definirá si el PVEM logra consolidarse como actor autónomo y si Sesma puede traducir su experiencia legislativa en tracción electoral en la capital.