En la sesión ordinaria de la Cámara de Diputados, la bancada del Partido Acción Nacional (PAN) aprovechó el debate sobre una reforma a la Ley Federal de Procedimiento Contencioso Administrativo para denunciar los señalamientos de Estados Unidos contra el gobernador sinaloense Rubén Rocha Moya, acusado de vínculos con el narcotráfico.
El diputado panista José Elías Lixa anunció la intención de presentar una demanda de juicio político contra el mandatario morenista, argumentando que la prioridad del Congreso es “cerrar el paso al crimen organizado en las estructuras de gobierno” y garantizar que México sea un país libre de “narcogobernantes”.
Durante el mismo turno, el líder parlamentario de Morena, Ricardo Monreal, calificó de partidistas las acusaciones y exhortó a esperar la decisión de la Fiscalía General de la República sobre la solicitud de extradición contra Rocha Moya, conforme a la ley y el derecho.
Los panistas también instaron a la mayoría de Morena a dejar de proteger a presuntos “narcopolíticos”, recordando la consigna que en su momento dieron de apoyo al gobernador: “¡no estás solo!”.
El debate se dio al final del periodo ordinario, cuando los coordinadores parlamentarios fijaban posiciones y reconocían el trabajo de la Mesa Directiva encabezada por la diputada Kenia López. La controversia subraya la creciente tensión entre los principales partidos en torno a la lucha contra el crimen organizado y la soberanía judicial del país.