En la conferencia de prensa matutina celebrada en el Palacio Nacional, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, manifestó que México no permitirá que ningún gobierno extranjero determine el destino de su pueblo. La declaración surge tras la publicación de un documento de la Fiscalía de Estados Unidos que acusa al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, y a ocho personas más, entre ellas un senador y un presidente municipal, de presunto narcotráfico.
Sheinbaum mostró parte del mencionado documento, señalando que su difusión vulnera los tratados de extradición vigentes entre México y Estados Unidos. La mandataria subrayó que, históricamente, nunca se había solicitado una orden de detención provisional con fines de extradición contra funcionarios en ejercicio, lo que consideró una “excepción sin precedentes”.
La presidenta reiteró que el Gobierno de México exigirá pruebas contundentes y respetará la soberanía nacional, mientras se revisan los procedimientos legales correspondientes. Asimismo, instó a la comunidad internacional a respetar los acuerdos bilaterales y a no interferir en los asuntos internos del país.
El caso ha generado un intenso debate en el Congreso y entre expertos en derecho internacional, quienes analizan las implicaciones de la supuesta violación de los tratados y la posible respuesta diplomática de México.