En la reciente sesión del Congreso Nacional del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Ariadna Montiel, exsecretaria del Bienestar y recién elegida dirigente nacional del partido por unanimidad, reiteró que la Cuarta Transformación (4T) no tiene espacio para la corrupción. "En la 4T no caben los corruptos y hay que echarlos", afirmó la dirigente, subrayando que cualquier funcionario que incurra en prácticas ilícitas será apartado de su cargo, sin importar el nivel de gobierno.
Montiel también aprovechó la ocasión para señalar que los candidatos del partido para las elecciones de 2027 deberán contar con una "trayectoria impecable". En ese sentido, hizo un llamado a respaldar sin titubeos a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, frente a los supuestos embates extranjeros que, según ella, buscan desestabilizar el proyecto de la 4T.
Durante su intervención, la dirigente recordó el caso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien se encuentra bajo licencia, y aseguró que el partido siempre estará del lado de la justicia y la honestidad. Montiel rechazó las acusaciones contra el gobernador, calificándolas de "con fines políticos para abrir la puerta a la injerencia extranjera".
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, expresó su confianza en que Montiel continuará trabajando para cumplir los principios de la transformación y el bienestar del pueblo. Por su parte, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) manifestaron su apoyo al nuevo liderazgo, destacando la importancia de la unidad y la consolidación del proyecto de la 4T.
Con esta declaración, Montiel busca consolidar una línea dura contra la corrupción dentro del partido y reforzar la imagen de Morena como una fuerza política comprometida con la transparencia y la rendición de cuentas, en un contexto electoral que se avecina para 2027.