En su segunda jornada de trabajo en México, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, reiteró que los programas sociales deben ser "para el que no puede, no para el que no quiere" y denunció las "subvenciones clientelares" como generadoras de decadencia social y económica.
Durante una reunión con empresarios en la Cámara de Comercio Española, Ayuso argumentó que los subsidios indiscriminados premian la inactividad y desincentivan la creación de empleo, provocando fuga de talento y perpetuando la pobreza. Aseguró que la igualdad mal entendida, incluso en el ámbito educativo al "igualar" notas, mata el incentivo individual.
La mandataria también calificó al gobierno federal mexicano de "ultra izquierda" y llamó a defender las democracias liberales, subrayando la necesidad de respetar las reglas del juego y alertando sobre gobiernos que erosionan instituciones y el poder judicial para controlar a la ciudadanía.
El discurso de Ayuso se enmarcó en la promoción de inversiones entre Madrid y México, donde buscó impulsar el intercambio económico y advertir que algunos regímenes buscan exportar la pobreza para crear dependencia de sus apoyos sociales.
Con esta visita, Díaz Ayuso pretende fortalecer los lazos comerciales y presentar a Madrid como una región que favorece la iniciativa privada y la meritocracia, en contraste con modelos de asistencia universal que, según ella, debilitan la sociedad.