En una reunión del Gabinete de Seguridad con la gobernadora interina de Sinaloa, Yeraldine Bonilla, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, aclaró que el senador sinaloense Enrique Inzunza, señalado por Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico, no cuenta con protección federal ni ha presentado solicitud alguna para recibirla.
El funcionario explicó que el Servicio de Protección Federal (SPF) realiza evaluaciones de riesgo de manera constante sobre distintos funcionarios y que, en el caso del gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, se recomendó la asignación de un pequeño cuerpo de seguridad. "No es un dispositivo grande, son pocos elementos. Al ser Sinaloa donde ha habido hechos violentos, se considera que tenga escolta", puntualizó García Harfuch, añadiendo que no existen indicios de amenazas directas contra el exmandatario.
Respecto a Inzunza, el secretario subrayó que "no hay ningún tipo de escolta asignada ni una solicitud formal para recibir protección". La diferencia radica, según explicó, en que la medida para Rocha Moya fue fruto de un análisis preventivo del SPF y no de una petición personal del funcionario.
En cuanto a la situación de seguridad en la entidad, García Harfuch informó que no se ha detectado un repunte de violencia asociado a la licencia del gobernador. Señaló que los índices delictivos presentan fluctuaciones: se registran días sin homicidios y jornadas con hasta nueve casos, algunos vinculados al narcomenudeo, los cuales son atendidos en coordinación con la Fiscalía General de la República.
El secretario concluyó que el Gabinete de Seguridad mantiene una evaluación permanente sobre Sinaloa y que se ha reforzado la presencia de fuerzas federales como parte de la estrategia de seguridad en la entidad.