En una rueda de prensa encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum el lunes se dio a conocer el Plan México, un paquete de ocho medidas destinadas a simplificar los trámites, atraer inversión nacional y extranjera, y reforzar la posición del país ante la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T‑MEC).
El punto central del plan es la autorización inmediata de proyectos de inversión: cualquier iniciativa que cumpla los criterios establecidos será evaluada y aprobada en un plazo máximo de 30 días mediante un proceso totalmente digital, tras lo cual se emitirá una constancia que habilita el inicio de operaciones. Para garantizar estos tiempos se crea la Oficina Presidencial de Inversiones, encabezada por un designado directo de Sheinbaum y respaldada por un comité integrado por los titulares de seis secretarías.
Para el resto de inversiones privadas, la regla es clara: la resolución deberá emitirse en un máximo de 90 días o, de lo contrario, la inversión se considerará automáticamente autorizada.
El segundo decreto establece una Ventanilla Única de Trámites de Comercio Exterior, que concentrará los procesos de la Secretaría de Economía, el SAT y Aduanas en un único punto de contacto digital. Según el secretario José Antonio Peña Merino, la plataforma estará operativa en menos de 15 días y eliminará la duplicidad de requisitos que históricamente ha frenado proyectos de exportación e importación.
En materia regulatoria, el secretario de Hacienda, Edgar Amador, anunció un acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación que brinda certeza jurídica a las inversiones mediante tres compromisos concretos. En el sector sanitario, el titular de Cofepris, Víctor Hugo Borja Aburto, informó que se simplificó el 100 % de los trámites de la dependencia: de 340 procesos se redujeron a 125 y los tiempos de resolución pasaron de 100 a un promedio de 24 días, incorporando autorizaciones más ágiles y reconocimiento de registros internacionales.
El director general de Banobras, Jorge Mendoza Sánchez, presentó la apuesta en infraestructura: una inversión superior a 523 mil millones de pesos distribuida en 44 proyectos carreteros que cubrirán 5,100 kilómetros en todo el país. El esquema combina cerca de 230 mil millones de recursos públicos con casi 295 mil millones de participación privada, y se proyecta la generación de 1.4 millones de empleos. “Este es el momento para invertir en México”, afirmó Mendoza Sánchez al dirigirse al sector empresarial.
El anuncio contó con la participación de los secretarios de Economía y Hacienda, la jefa de Gobierno de la CDMX y el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), subrayando la coordinación entre gobierno y sector privado para materializar el plan.