La ministra Loretta Ortiz Ahlf volvió a sus labores en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) el 11 de mayo, después de una licencia de 14 días concedida por razones de salud. En una intervención ante el Pleno, la magistrada subrayó su "profundo compromiso con las responsabilidades que el cargo implica y con quienes acuden a esta Suprema Corte en busca de justicia".
Ortiz Ahlf también utilizó su cuenta oficial de X (antes Twitter) para expresar gratitud por las muestras de cariño y el apoyo recibido durante su ausencia, asegurando que "seguimos trabajando por una justicia cercana, humana y al servicio de todas las personas".
La licencia, solicitada el 27 de abril, la eximió de participar en sesiones del Pleno, deliberaciones, votaciones y firma de resoluciones hasta el 10 de mayo. Durante ese periodo, la ministra no intervino en asuntos jurisdiccionales ni en la resolución de amparos.
El regreso de la ministra cobra relevancia por su trayectoria y por haber hecho pública su discapacidad auditiva. Ortiz Ahlf vive con una pérdida total de audición en el oído izquierdo, condición que ha compartido en entrevistas y que la ha llevado a adoptar soluciones tecnológicas para desempeñar sus funciones judiciales.
En la misma sesión del Pleno, la SCJN resolvió el Amparo en Revisión 526/2025, ordenando a la Universidad de Guanajuato reincorporar sin costo adicional a un estudiante de posgrado cuya reinscripción había sido revocada. El fallo señaló una omisión inconstitucional del Congreso del Estado al no garantizar los recursos necesarios para la gratuidad y obligatoriedad de la educación superior establecidas en la reforma educativa de 2019.