La dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, reafirmó en su discurso la política de “cero tolerancia a la opacidad” y anunció que el partido ejercerá una vigilancia exhaustiva sobre todas las personas que aspiren a ser candidatas en 2027. La medida se produce mientras el partido y el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum enfrentan graves señalamientos derivados de la investigación del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Montiel, quien asumió la dirigencia el 3 de mayo, declaró que “el combate a la corrupción es parte inherente a nuestro proyecto político” y que “desde la presidencia nacional estaremos observantes de todas y cada una de las personas que nos representarán”. Subrayó que los militantes deben actuar con honestidad y respetar la ley, y advirtió que quien sea detectado en prácticas corruptas será excluido del proceso interno.
En su alocución, la líder del partido oficialista lanzó un llamado al “examen de conciencia” y precisó: “Quien quiera ser candidato en 2027 debe tener una trayectoria impecable”. Estas palabras han generado cuestionamientos, pues el gobierno federal ha negado los vínculos entre Rocha Moya y la facción de “Los Chapitos” que acusa la administración de Donald Trump.
Rubén Rocha Moya, bajo licencia desde principios de mayo mientras se esclarecen los cargos, ha sido señalado por autoridades estadounidenses por presuntos nexos con el narcotráfico. La presidenta Sheinbaum, por su parte, descartó que el gobernador haya huido, indicando que “él está en Sinaloa y podría informar su paradero”.
El Tribunal del Distrito Sur de Nueva York ha listado a varios funcionarios en activo vinculados al caso; al menos tres de ellos han solicitado licencia hasta que concluya la investigación de la Fiscalía. Mientras tanto, Morena prepara una movilización para el sábado 16 de mayo en contra del gobierno de María Eugenia Campos, mandataria de Chihuahua.
La postura de Montiel busca reforzar la imagen de integridad del partido de cara a las próximas contiendas electorales, aunque la sombra de la investigación sobre Rocha Moya sigue pesando sobre la credibilidad de la dirigencia nacional.