La DEA (Drug Enforcement Administration) confirmó que las acusaciones contra Rubén Rocha Moya, gobernador de Nayarit, son solo la primera fase de una campaña más amplia contra políticos mexicanos. En una rueda de prensa el 12 de mayo de 2026, Terrance Cole, encargado de la agencia, respondió a las preguntas del senador republicano John Kennedy, quien había solicitado información sobre diez personas señaladas el 29 de abril por presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa.
“Le aseguro que esto es solo el comienzo de lo que está por venir en México”, afirmó Cole, indicando que la investigación continuará y se ampliará a otros funcionarios y autoridades del país.
El senador Kennedy, miembro del Comité de Asuntos Exteriores, indagó sobre la naturaleza de las pruebas que vinculan a Rocha Moya con el narcotráfico y solicitó claridad sobre los próximos pasos de la DEA. Cole no reveló detalles específicos, pero subrayó que la agencia está trabajando en coordinación con autoridades mexicanas para desarticular redes de corrupción y financiamiento del crimen organizado.
Rubén Rocha Moya, quien asumió la gobernación de Nayarit en 2024, ha negado rotundamente cualquier vínculo con el Cártel de Sinaloa y ha calificado las acusaciones de “infundadas y políticamente motivadas”. Sin embargo, la declaración de la DEA sugiere que la investigación podría escalar, involucrando a más figuras públicas.
El anuncio se produce en un contexto de creciente presión internacional sobre México para combatir la corrupción y el tráfico de drogas. Organizaciones de la sociedad civil han pedido mayor transparencia y rendición de cuentas, mientras que el gobierno federal ha reiterado su compromiso de colaborar con agencias extranjeras en la lucha contra el crimen organizado.
Se espera que en los próximos días la DEA publique un informe más detallado y que las autoridades mexicanas inicien procedimientos legales contra los implicados, según lo indicado por el portavoz de la agencia.