La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, compartió en su cuenta oficial de X fotografías que la muestran en una reunión con la comunidad de Alcozacán, en el municipio de Chilapa, Guerrero. El encuentro, realizado a solicitud de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, buscó atender la petición de los pobladores desplazados por los grupos criminales Los Ardillos y Los Tlacos.
Durante la visita se informó el retiro de varios bloqueos armados, la distribución de alimentos y la provisión de atención médica a las familias afectadas. La gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado, también participó del acto y reiteró su compromiso de mantener presencia en el territorio, priorizando el diálogo y la seguridad.
Los ataques contra la comunidad indígena comenzaron el 6 de mayo y, según testimonios, incluyen el uso de armas de fuego y drones, provocando asesinatos, destrucción de viviendas y desplazamiento forzado. El Congreso Nacional Indígena acusó a la gobernadora Salgado de proteger a Los Ardillos, acusación que el sacerdote y defensor de derechos humanos José Filiberto Velázquez calificó de “interpretaciones múltiples”, señalando que la seguridad pública es responsabilidad federal.
Velázquez recordó que la lucha contra el crimen organizado corresponde a la Fiscalía General de la República, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y el Ejército, como se evidenció en operaciones contra el cártel de Jalisco Nueva Generación. Asimismo, subrayó la falta de presupuesto, protocolos y liderazgo como causas de la incapacidad estatal para enfrentar a los grupos armados.
En conferencia de prensa el 13 de mayo, la presidenta Sheinbaum anunció la liberación de tres bloqueos mediante el diálogo, lo que permitió el ingreso de la Guardia Nacional y la participación de la Comisión de Víctimas. La estrategia federal incluyó la coordinación previa con la Secretaría de Gobernación y la gobernadora, quienes visitaron personalmente las comunidades para evaluar la situación.