La mandataria, Claudia Sheinbaum, rechazó en su conferencia matutina del 14 de mayo de 2026 la hipótesis de que el reciente alza del salario mínimo haya impulsado la inflación en México. "El incremento que tuvimos de los precios en ciertos productos no tiene nada que ver con el aumento al salario mínimo, nada", enfatizó desde el Palacio Nacional.
En el caso del jitomate, la presidenta señaló que el aumento de precios se debe a una combinación de factores externos. Primero, una helada a finales del año pasado afectó la producción de tomate en Florida, principal proveedor del mercado estadounidense, lo que elevó los precios en EE. UU. y, a su vez, impactó la cadena de suministro que incluye al jitomate mexicano. Segundo, una plaga que azotó los cultivos de Sinaloa redujo la oferta nacional, generando escasez y presión alcista en el mercado interno.
Sheinbaum añadió que la exportación de jitomate mexicano a Estados Unidos se mantiene elevada, pese al arancel del 17 % impuesto el año pasado, lo que también contribuye a la presión sobre la disponibilidad local. "No hay suficiente jitomate en el país", resumió la presidenta.
Respecto al limón, la explicación fue similar: variaciones en la oferta y la demanda, sin relación directa con los salarios.
En cuanto al impacto del aumento del salario mínimo, Sheinbaum subrayó que la medida ha favorecido una mejor distribución de la riqueza y ha elevado el nivel de vida de los trabajadores. "Si los trabajadores tienen mejores salarios, pues se llevan gran parte de la riqueza que produjeron. Entonces, permite un mejor nivel de vida", afirmó, descartando que el mayor poder adquisitivo de la población sea un motor inflacionario.
Concluyó con un llamado al bienestar: "Imagínense pensar que como la gente gana más y consume más, eso está provocando inflación. Pues no, lo que queremos es un buen nivel de vida. Más bien, queremos bienestar, esa es la palabra. Bienestar para todas las familias mexicanas".