La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se reunió este miércoles con representantes del sector empresarial después de que la agencia Standard & Poor’s (S&P) Global Ratings cambiara la perspectiva de la calificación soberana del país a negativa el 12 de mayo.
En su cuenta de redes sociales, Sheinbaum informó que el encuentro incluyó al Consejo Coordinador Empresarial y a varias cámaras, y que se compartieron "buenas perspectivas para la economía mexicana".
El reporte de S&P señala que la perspectiva negativa se debe a una consolidación fiscal más lenta de lo necesario, lo que podría elevar la deuda pública y mantener alta la carga de intereses durante varios años. La agencia advierte que, de no mejorar la disciplina fiscal, la deuda neta podría alcanzar el 54 % del PIB en 2029 y que el déficit del gobierno general se ubicó en 4.9 % del PIB en 2025.
Entre los factores que limitan la flexibilidad fiscal, S&P menciona el bajo crecimiento del PIB per cápita, la rigidez del gasto público, la situación financiera frágil de Pemex y la CFE, y la posible materialización de pasivos contingentes de empresas estatales.
No obstante, la agencia reconoce que la calificación se mantiene gracias al marco institucional estable, la credibilidad del Banco de México como entidad independiente y el acceso a líneas de crédito del FMI y del Tesoro de EE. UU.
Sheinbaum indicó que, si la implementación de políticas fiscales resulta efectiva, la perspectiva podría revisarse a estable en los próximos 24 meses, lo que ayudaría a estabilizar los niveles de deuda y la carga de intereses del gobierno.