En una reunión celebrada a mediodía en el Palacio Nacional, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, recibió a gobernadores y gobernadoras de los estados que forman parte del programa IMSS‑Bienestar, iniciativa que busca federalizar la atención médica para la población sin seguridad social.
Al llegar, la mandataria de Sinaloa, Yeraldine Bonilla, fue la primera en entrar por la calle Corregidora. En total, 23 entidades, gobernadas por Morena y el Partido Verde, están suscritas al esquema de salud; el domingo se sumará Yucatán con la firma de su convenio.
El IMSS‑Bienestar cubre a trabajadores informales y a personas en zonas marginadas que no están afiliadas al IMSS, ISSSTE u otros sistemas de seguridad social, ampliando la cobertura médica a sectores históricamente desatendidos.
Durante el encuentro, el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo Montaño, aprovechó para manifestar que, ante la acusación de la Fiscalía de Estados Unidos por presunto narcotráfico contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, se debe respetar la presunción de inocencia y el estado de derecho, pues “puede afectar a cualquiera”.
El gabinete de Salud también participó en la reunión, donde se revisaron los avances del programa y se trazaron los próximos pasos para su consolidación a nivel nacional.