La mandataria mexicana, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció en su cuenta de X que esta mañana mantuvo una conversación telefónica con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La llamada, descrita por Sheinbaum como “cordial y excelente”, se dio en un contexto de creciente fricción bilateral.
Los puntos críticos que alimentan la tensión son dos: por un lado, la investigación en curso contra Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa con licencia temporal, por presuntos vínculos con el narcotráfico; por otro, la reciente muerte de dos agentes de la CIA en el estado de Chihuahua, hechos que Washington ha calificado como “ataques a su personal”.
Durante la conversación, Sheinbaum reafirmó el compromiso de su gobierno en materia de seguridad y comercio, y ambos líderes acordaron mantener el diálogo y coordinar visitas de funcionarios estadounidenses a México. No se precisó quiénes serán los delegados ni la fecha de su llegada.
El intercambio subraya la voluntad de ambos gobiernos de evitar una escalada diplomática, pese a las acusaciones cruzadas y la presión interna que enfrentan. La comunidad internacional observa con atención cómo se desarrollarán los próximos contactos bilaterales.