Durante una visita a la planta de General Motors en Toluca, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, resaltó el anuncio de la automotriz estadounidense de incrementar la producción nacional como parte del llamado Plan México. A partir de 2027, GM ensamblará en territorio mexicano dos de los modelos más vendidos: el Chevrolet Groove y el Chevrolet Aveo, que actualmente llegan importados desde Asia.
Sheinbaum subrayó que el objetivo del proyecto es “producir más en México lo que se consume en México”, con la intención de impulsar la industria automotriz nacional y respaldar a los trabajadores mexicanos. La meta es alcanzar una producción cercana a 80 mil vehículos anuales para 2030, lo que permitirá sustituir importaciones y fortalecer la cadena de proveeduría local.
Francisco Garza, presidente y director general de GM México, explicó que la estrategia busca reforzar la capacidad instalada del país, concentrando la producción en el complejo de Ramos Arizpe, Coahuila. Garza describió el proyecto como “de México para México”, orientado a atender la demanda interna sin depender de importaciones extranjeras.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, señaló que las 80 mil unidades que se producirán ahora en territorio nacional son actualmente importadas desde Asia; su fabricación local reducirá la balanza comercial y generará oportunidades para proveedores mexicanos.
La inversión anunciada asciende a mil millones de dólares para ampliar y modernizar las operaciones de GM en México durante los próximos años. Además de los beneficios económicos, la presidenta recordó su experiencia personal con el Aveo, destacando su menor emisión contaminante y su adecuación a la movilidad urbana.
Con este movimiento, el Gobierno federal busca consolidar el Plan México como una política de fortalecimiento de la producción nacional, diversificación de la oferta y blindaje frente a posibles cambios arancelarios internacionales.