Moody’s Investors Service redujo el rating crediticio de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) de Baa2 a Baa3 con perspectiva estable, citando el deterioro de la fortaleza fiscal de la Federación y el gasto rígido en apoyo a Pemex, no un empeoramiento de la operación propia de la empresa.
Ante esta decisión, la CFE enfatizó que la evaluación “stand‑alone” o BCA, que mide su perfil sin considerar la relación directa con el Estado, se mantuvo en Baa3. La agencia confirmó que, a nivel operativo y financiero, la compañía conserva una posición dominante en el mercado eléctrico nacional, una diversificación de actividades, niveles de liquidez adecuados y una mejora reciente en sus métricas financieras.
En su comunicado del 21 de mayo, la CFE resaltó resultados financieros sobresalientes del primer trimestre de 2026: utilidad de operación de 32,761 millones de pesos, un incremento del 133.3 % respecto al mismo periodo de 2025; reducción de costos operativos en 15.9 %; y un EBITDA de 55,843 millones de pesos, el mayor registrado en su historia.
La empresa también subrayó su liderazgo en América Latina, con una capacidad instalada de 70,863 MW y una participación del 72 % del suministro eléctrico nacional, atendiendo a 49.9 millones de usuarios y cubriendo el 99.8 % de la población.
Financieramente, la CFE reportó un crecimiento promedio anual de ingresos del 7.0 % desde 2018 y una reducción de su deuda financiera en 7.1 %. Los indicadores de apalancamiento se situaron en 4.7 veces deuda/EBITDA y 4.2 veces deuda neta/EBITDA, mientras que la cobertura de intereses mejoró de 1.0 a 2.5 veces, señal de mayor solidez.
De cara al futuro, la CFE reiteró su compromiso con la disciplina financiera, la visión estratégica y el desempeño operativo sólido, con el objetivo de garantizar la seguridad y justicia energética y la viabilidad financiera de la compañía.